A veces desaparecer también es una forma de cuidarse
Hay momentos en los que el ruido del mundo pesa más de lo normal. No es que ocurra algo concreto, ni que exista un problema evidente, simplemente llega ese cansancio que no siempre se puede explicar. Un cansancio que no se arregla durmiendo más ni haciendo planes.
Vivimos rodeados de estímulos constantes. Opiniones, mensajes, expectativas, decisiones. Todo parece urgente, todo parece importante. Y en medio de ese ritmo acelerado, a veces olvidamos algo esencial: escucharnos de verdad.
Desaparecer por un rato no significa huir ni rendirse. Significa tomar distancia, crear un pequeño espacio donde poder respirar sin tener que dar explicaciones. Alejarse del ruido también es una forma de autocuidado, aunque a veces se nos haya enseñado lo contrario.
Muchas personas sienten culpa cuando necesitan parar. Como si descansar, callar o no estar disponibles fuese una forma de fallar a los demás. Sin embargo, nadie puede sostenerlo todo siempre. Reconocer los propios límites es un acto de honestidad, no de debilidad.
A veces desaparecer es tan simple como apagar el móvil durante unas horas, caminar sin rumbo fijo o quedarse en casa sin hacer nada productivo. En esos momentos aparentemente vacíos es donde suelen aparecer las preguntas importantes, las que no surgen cuando todo va demasiado rápido.
También es ahí donde se ordenan los pensamientos. Cuando el silencio deja espacio para entender qué nos duele, qué nos cansa y qué necesitamos cambiar. No para tomar decisiones inmediatas, sino para mirarnos con más claridad.
Cuidarse no siempre es hacer algo. A veces es dejar de hacer. Dejar de responder, de justificar, de correr. Permitirse estar en pausa sin sentir que el mundo se va a derrumbar por ello.
Con el tiempo, uno aprende que no todo requiere una reacción inmediata. Que algunas respuestas llegan solas cuando dejamos de forzarlas. Y que volver, después de haber desaparecido un poco, suele hacerse con más calma y más verdad.
Porque desaparecer de vez en cuando no es perderse.
Es volver a encontrarse.



Comentarios
Publicar un comentario